Proyecto
Nos enfrentamos a una reforma integral de una vivienda de 60 metros cuadrados con distribución clásica: 2 habitaciones, cocina independiente, salón y un baño completo. Tras realizar la inspección inicial y tomar las medidas pertinentes, identificamos que se trataba de una construcción antigua que requería una intervención profunda para modernizar tanto su distribución como sus instalaciones.
El objetivo principal del cliente era convertir la vivienda en un espacio de 4 habitaciones, reubicando completamente la cocina y renovando todas las instalaciones eléctricas, de fontanería y climatización.
El proyecto contemplaba un cambio completo en la distribución. La cocina original debía trasladarse al espacio del salón, lo que implicaba demoler tabiquería interior y llevar toda la fontanería y desagües hasta la nueva ubicación. El antiguo espacio de la cocina se reconvertiría en una habitación adicional, mientras que el salón se dividiría para crear otra habitación más.
El baño requería una intervención total: retirada de azulejos antiguos, bañera, lavabo e inodoro. Posteriormente había que realizar un nuevo enfoscado de paredes, instalar alicatado nuevo, sustituir la bañera por un plato de ducha con mampara, y colocar sanitarios nuevos.
Todas las superficies de la vivienda presentaban gotelé tanto en techos como en paredes, que debía eliminarse completamente para dar un acabado liso y moderno. El proyecto también contemplaba la instalación de 5 equipos de aire acondicionado distribuidos estratégicamente, la construcción de un falso techo con salida de humos en la nueva cocina, y el cambio total de ventanas.
Uno de los primeros problemas que detectamos fue el desnivel considerable del suelo en varias zonas. Antes de poder instalar el nuevo pavimento porcelánico, tuvimos que realizar trabajos de nivelación que no estaban inicialmente previstos en su totalidad.
El cableado original era de hilo rígido, un sistema antiguo que se encontraba atascado dentro de los tubos corrugados empotrados en las paredes. La extracción de este cableado resultó extremadamente laboriosa, requiriendo mucha paciencia y tiempo adicional.
Las tuberías de agua eran de cobre, un material que, aunque resistente, había cumplido su vida útil. Sustituirlas por tuberías multicapa supuso un trabajo arduo, ya que tuvimos que extraerlas tanto de paredes como del suelo, realizando rozas en zonas críticas.
Las paredes no seguían líneas rectas ni estaban aplomadas correctamente. Esta irregularidad dificultó enormemente la eliminación del gotelé y el posterior alisado, ya que había que compensar los desniveles para conseguir un acabado profesional.
La tabiquería interior original era de rasillón de apenas 4 centímetros de grosor. Al realizar las rozas necesarias para las nuevas instalaciones, los tabiques se rompían por la cara opuesta, obligándonos a realizar trabajos de enyesado adicionales por ambos lados.
La vivienda se encontraba en un tercer piso sin ascensor, con una escalera de apenas 80-90 centímetros de ancho. Este factor complicó significativamente tanto la subida de materiales como la bajada de escombros. Todas las planchas de pladur tuvieron que cortarse para poder introducirlas en el inmueble.
Comenzamos retirando los radiadores eléctricos existentes, aprovechando que la caldera solo proporcionaba agua caliente sanitaria. A continuación, procedimos con la demolición de la tabiquería interior necesaria para la nueva distribución, y el vaciado completo del baño.
Con el espacio despejado, iniciamos el tendido de las nuevas tuberías de fontanería hasta la ubicación de la nueva cocina. Paralelamente, comenzamos a extraer el antiguo cableado rígido para instalar el nuevo sistema eléctrico con cable flexible en toda la vivienda. Esta fase resultó especialmente compleja debido al estado de las instalaciones originales.
Levantamos los tabiques de pladur necesarios para crear las dos habitaciones adicionales. Rellenamos la estructura con aislamiento adecuado y preparamos los pasos de instalaciones antes de cerrar ambas caras.
Tras el enfoscado de las paredes del baño, procedimos con el alicatado completo. Instalamos el plato de ducha con su correspondiente mampara, y colocamos los nuevos sanitarios. El resultado fue un baño completamente renovado y funcional.
La eliminación del gotelé fue una de las tareas más laboriosas. Tras picar toda la superficie, realizamos un alisado completo de paredes y techos, lijamos hasta conseguir una superficie perfectamente lisa, y aplicamos varias manos de pintura para obtener un acabado impecable.
Instalamos los 5 equipos de aire acondicionado en las ubicaciones estratégicas acordadas. En la nueva cocina, construimos el falso techo con la correspondiente salida de humos, cumpliendo todas las normativas de ventilación.
Una vez nivelados los suelos, procedimos con la colocación del pavimento porcelánico en toda la vivienda. Instalamos las nuevas ventanas y realizamos el esmaltado de las puertas interiores, sustituyendo también todas las cerraduras.
Completamos el proyecto con la instalación del mobiliario de cocina, la colocación de iluminación LED en todos los espacios, y los últimos retoques de pintura y acabados.
El proyecto, inicialmente planificado para 2 meses, se extendió una semana adicional debido a la complejidad de algunas tareas imprevistas y las dificultades logísticas del acceso al inmueble. El peso constante de subir materiales y bajar escombros por una escalera tan estrecha ralentizó considerablemente el ritmo de trabajo.
La reforma transformó completamente la vivienda, pasando de 2 a 4 habitaciones, con instalaciones completamente renovadas, climatización en todas las estancias, y acabados modernos en toda la superficie.
Para este tipo de reformas integrales en viviendas antiguas, la experiencia nos enseña que es fundamental establecer desde el inicio un presupuesto detallado que contemple no solo las partidas acordadas, sino también los posibles problemas ocultos que puedan aparecer durante la ejecución. La comunicación clara con la propiedad sobre estos riesgos potenciales, los tiempos de ejecución realistas y las condiciones de pago son elementos clave para el éxito del proyecto.
Ubicación: Getafe
Fecha: Julio 2025
Duración: 60 días
Coste Total: 36.000 - 39.000 €